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Cuando el mundo se detiene y la espera se vuelve refugio

Hay días en que el cielo se empaña de un gris constante y el sol parece haberse olvidado de nuestra ventana. 
En esas jornadas, el mundo exterior se detiene un poco, y nosotros quedamos habitando el intervalo. ☁️⏳

​Esperar. Qué verbo tan extraño. Estar atados a un margen horario, con los sentidos alerta, sintiendo cómo el reloj camina en cámara lenta mientras las rutinas habituales se desarman y se acomodan alrededor de una incertidumbre. 
No sabemos el momento exacto, solo sabemos que sucederá.

​Y en medio de esa quietud forzada, donde el tiempo parece no avanzar, nos queda el refugio de mirar hacia adentro. 
Leer una página más, escuchar el silencio, aceptar que hay momentos donde lo único que toca es detener el paso y aprender a convivir con la paciencia.

​Contame: ¿cómo sobrellevás esos días grises donde la espera se vuelve la protagonista? Los leo. ☕📖🌿

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