Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando las entradas de junio, 2026

El invierno y la luz de quienes nos guían

El invierno ha llegado, y con él, una invitación a la introspección que solo el frío sabe otorgar. Los días se acortan, el mundo parece recogerse hacia adentro, y es en este recogimiento donde uno nota, con mayor claridad, quiénes son los faros que sostienen nuestro camino. ​No siempre necesitamos que nos indiquen el paso exacto; a veces, basta con saber que alguien camina a nuestro lado, o que su recuerdo permanece ahí, como una presencia que nos orienta en la niebla. La figura de la guía no es la de alguien que nos lleva de la mano, sino la de alguien que, con su ejemplo o su mirada, nos permite ver con mayor nitidez nuestra propia ruta. ​En estos días de temperaturas bajas y tardes de mesa de luz, reflexiono sobre esas presencias que, sin hacer ruido, son el motor de nuestra calma. Quizás no los nombramos a diario, tal vez el agradecimiento se nos queda a veces en el tintero, pero son ellos quienes nos mantienen a salvo en la intemperie. ​¿Quiénes son esas guías en sus vidas, esos f...

El regalo de las palabras: un cuaderno para el padre que observa

​A veces, el mayor acto de amor es reconocer el mundo interior de quienes nos dieron la vida. ​Conozco bien la mirada de un padre que se detiene a observar. Esa pausa, ese momento de silencio donde parece que las ideas se ordenan, es un refugio que merece ser guardado. Por eso, este año para el Día del Padre, no busqué un objeto que ocupara espacio, sino un espacio que invitara a crear. ​He diseñado un cuaderno de anotaciones con una intención muy clara: ser el guardián de sus reflexiones, de sus proyectos y de esos pensamientos pequeños que, de otro modo, el ajetreo diario se llevaría. Es una edición sencilla, pensada con la calma de quien sabe que escribir a mano es una forma de agradecer. ​No se trata de completar tareas, sino de construir un diario de vida. En sus páginas, he dejado un espacio especial para dedicarle unas palabras; un lugar para que, cada vez que abra este cuaderno, recuerde que sus historias y sus victorias son, también, las nuestras. Es un regalo que ...

Hacia el Día del Padre: El valor de un espacio propio

Junio avanza y, con él, la cercanía de una fecha especial.  Mientras preparamos nuestras recomendaciones de lecturas de autores masculinos, en el estudio de Librerasan ha estado sonando una idea recurrente: ¿qué podemos ofrecerles que realmente tenga sentido?  Este año, mi propuesta no es solo un objeto, sino una herramienta para cultivar su propia calma, su orden, sus historias.  Un pequeño refugio en papel que pronto les compartiré.

Hoy; bajo mi pluma: Seda: la geografía de la distancia

​ A veces, viajar no es una cuestión de kilómetros. A veces, viajar es una forma de alejarse de uno mismo, de lo que nos rodea, de la piel que nos aprieta y ya no nos pertenece. ​Al leer Seda, de Alessandro Baricco, no sentí que estaba acompañando a Hervé Joncour en sus travesías por el mundo. Sentí, más bien, que estaba aprendiendo el arte de la lejanía. ​Hay historias que son como un hilo de seda: finas, casi invisibles, fáciles de romper, pero capaces de sostener todo el peso de un deseo. Baricco escribe con el pulso de alguien que sabe que, a menudo, lo más profundo ocurre en el silencio de un viaje, en ese espacio indeterminado entre el punto de partida y el destino. ​Es un libro que se lee alejándose. A medida que las páginas avanzan, uno se siente más lejos de su propia orilla, observando su vida desde una distancia prudente, casi aérea. Como si al ver a Joncour cruzar mares para buscar algo que no termina de nombrar, nosotros también estuviéramos buscand...

El arte de caminar acompañados

A menudo, transitamos la vida con la sensación de que debemos resolver todo solos.  Cargamos con agendas, responsabilidades, y a veces, también con el peso de la incertidumbre. Pero, si nos detenemos a pensar, los momentos más significativos de nuestra historia suelen ser aquellos en los que contamos con un punto de apoyo: un consejo a tiempo, una mano que orienta, o simplemente una guía que nos ayuda a poner en orden el caos mental. ​Tener una guía —ya sea un mentor, un libro, o incluso un cuaderno donde volcar nuestras ideas— no es signo de debilidad; es un acto de inteligencia emocional.  Es reconocer que no necesitamos recorrer el camino en soledad. Apuntalar nuestra vida, organizar nuestras pequeñas victorias y tener un espacio propio donde nuestras intenciones se conviertan en planes, es lo que nos permite vivir con mayor serenidad. ​¿Quién ha sido esa 'brújula' en tu vida?  ¿Alguien que, con su ejemplo o sus palabras, te ayudó a encontrar el norte cuand...